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BLEFAROESPASMO
Dr. Carlos Maragoto, Dra Maria José Martí.
¿Qué es la distonía?
La distonía más frecuente es la distonía
primaria, en la que los movimientos distónicos son los únicos
síntomas y signos que presentan los pacientes y donde no existe
una causa clara, como fármacos u otras enfermedades del sistema
nervioso, que la provoca.
Dentro de las distonías primarias,
las más frecuentes son las de inicio en la edad adulta, en las
que se afectan algunos grupos musculares, y entre ellos, sobre todo, los
músculos palpebrales (blefaroespasmo) y cervicales (distonía
cervical o torticolis espasmódica). De las características
clínicas de ambas distonías focales y de su tratamiento
actual, es a lo que vamos a referirnos en este artículo.
Blefaroespasmo
Es la distonía craneal más frecuentes y se caracteriza
por contracciones involuntarias espasmódicas de los párpados
o músculos orbiculares de los ojos. Con frecuencia se acompaña
de contracción de otros músculos faciales, especialmente
frontales y de la parte inferior de la cara.
Los primero síntomas que aparecen suelen ser lagrimeo o sequedad
ocular, escozor, sensación de arenilla, picor e irritación
en los ojos o párpados. Estos síntomas hacen que, en ocasiones,
los pacientes sean visitados por diversos oftalmólogos hasta que
no se llega al diagnóstico definitivo. Al principio solo hay un
aumento del parpadeo y después aparecen espasmos intermitentes
de cierre de los párpados, que en algunos casos pueden ser tan
intensos y prolongados que provocan dificultad para escribir, leer o conducir,
llevando a algunos pacientes a una ceguera funcional. A la incapacidad
máxima se llega después del varios meses del comienzo de
los síntomas, pero en algunos casos el inicio puede ser brusco,
alcanzándose la máxima intensidad de los espasmos en pocos
días. La enfermedad suele permanecer estable, pero la intensidad
de los síntomas tiende a fluctuar, sin razón aparente de
día en día. Las remisiones espontáneas ocurren muy
raramente, pero cuando lo hacen pueden durar varios meses.
Hay una gran variedad de factores que pueden desencadenar o empeorar el
blefaroespasmo. Tales como la luz intensa, mirar hacia abajo o hacia arriba,
caminar, leer, ver la televisión, tocarse levemente el párpado
superior o las cejas. El nerviosismo y el estrés social suele exacerbarlo,
pero paradójicamente, también puede mejorarlo, por ejemplo
cuando se encuentran en la consulta del médico. En estos casos,
no hay signos anormales, y el diagnóstico debe basarse en la historia
clínica detallada por el paciente y sus familiares. A su vez, los
pacientes pueden ver que sus síntomas mejoran con diversas maniobras,
como llevar gafas oscuras, estar tumbado, abrir la boca o bostezar. Como
el resto de las distonías el blefaroespasmo desaparece durante
el sueño.
Algunos pacientes con blefarespasmo pueden presentar a la vez o años
después de iniciado el blefaroespasmo, espasmos en otros músculos
faciales o de la lengua, boca y mandíbula. Los más frecuentes
son las contracciones de los músculos nasales, frunción
de los labios, retracción de la comisura bucal, contracción
del músculo cutáneo del cuello, espasmos de apertura y cierre
de la boca, desviación lateral de la mandíbula y protusión
de la lengua. Estos espasmos son generalmente prolongados y pueden desencadenarse
al hablar, aunque puede ocurrir al contrario. Los espasmos que afectan
los músculos de la boca, lengua y mandíbula, cuando son
intensos, pueden interferir con la alimentación del paciente, requiriendo
en algunos casos graves alimentación por sonda nasogástrica.
Causa del blefaroespasmo
Aunque los espasmos distonicos de los músculos craneales
y cervicales pueden ser secundarios a diversas alteraciones cerebrales
o ser manifestación de una distonía debida a fármacos
neurolépticos, en la mayoría de los pacientes la causa de
los espasmos es desconocida. Aunque no conocemos ni la causa ni el mecanismo
exacto por el que se produce la distonía, el hecho de que en diferentes
enfermedades en que se afectan unos núcleos cerebrales conocidos
como los ganglios basales, pueden aparecer espasmos musculares similares,
hace pensar que estas estructuras son importantes en la mediación
de los espasmos distónicos. Dado que no se ha podido poner en evidencia
ninguna alteración estructural se cree que lo que existe es una
alteración funcional, como sugieren recientes estudios neurofisiológicos
y neuroradiológicos funcionales.
Diagnóstico
El tratamiento de la distonía craneo-cervical es básicamente
clínico. En estos pacientes deberán ser excluidas las posibles
causas de distonía craneal sintomática, ya sea por una enfermedad
nourológica asociada o debido al tratamiento crónico con
fármacos neurolépticos (distonía tardía).
Ambas se harán mediante una buena historia clínica y una
exploración neurológica completa. En la distonía
craneo-cervical típica aislada no son necesarias las exploraciones
complementarias. Aunque raro, el blefaroespasmo puede estar asociado a
lesiones estructurales del tronco cerebral, por lo que las técnicas
de neuroimagen estarían indicadas si hubiera otros signos neurológicos
acompañantes. Una exploración oftalmológica podrá
excluir blefaroespasmo secundario a causas oftalmológicas. En casos
de torticolis espasmódica con postura fija dolorosa se recomienda
efectuar estudios radiológicos craneo-cervicales, para descartar
alteraciones de estas estructuras que pueden cursar con torticolis no
distónica.
Tratamiento del blefaroespasmo
Quizás, lo primero y más importante es explicar al paciente
lo más claramente que se pueda la naturaleza del problema y el
pronóstico a largo plazo. Explicar que en general la distonía
no se extenderá más allá de la musculatura craneal,
que existe una posibilidad, aunque escasa, de mejoría espontánea
y que no sabemos como curarla pero si que podemos controlarla.
Actualmente el tratamiento de elección es la terapia local con
toxina botulínica. Su inyección en los músculos cervicales
y palpebral da como resultado clínico una pérdida de fuerza,
cuyo grado depende de la cantidad de toxina inyectada. Los efectos clínicos
suelen iniciarse en la primera semana después de la aplicación,
persistiendo durante dos o tres meses. La toxina botulínica más
empleada actualmente en la práctica clínica, es el tipo
serológico A.
En el blefarospasmo, más frecuentes del 90% de los pacientes van
a responder de forma notable a las inyecciones. La mayoría de los
pacientes afectos de distonía cervical responden en mayor o menor
grado, especialmente en cuanto al control del movimiento y la mejoría
del dolor, si existe..
Los efectos indeseables más frecuentes son locales, ya sea por
que se produce una relajación excesiva del músculo o bien
debido a difusión a músculos adyacentes. Así, por
ejemplo la difusión al músculo elevador de los párpados,
cuando la TB se inyecta en el orbicular de los ojos, produce ptosis (
caída ) del parpado, y la difusión a la musculatura parafaríngea
al inyectar el músculo esternocleidomastoideo, uno de los más
importantes en la distonía cervical, puede producir dificultad
para tragar, en ambos casos transitorias, con resolución completa
en una o dos semanas. Un porcentaje de pacientes puede perder con el tiempo
el beneficio terapéutico de la toxina botulinica. En casos de distonía
cervical este porcentaje puede ser del 10%, en la parte, debido a la formación
de anticuerpos. Los factores de riesgo para la formación de anticuerpos
son el empleo de altas dosis y su aplicación a intervalos de tiempo
cortos entre inyecciones, por lo que se recomienda no reinyectar antes
de tres meses. Estos pacientes pueden responder de nuevo si se utiliza
otro tipo serológico de toxina, como la tipo F o B, esta última
ya introducida en la practica clínica en algunos países
Otros tratamientos farmacológicos
Los tratamientos farmacológicos del tipo de los anticolinérgicos,
el clonazepam, el baclofen y la combinación de tetrabenacina y
carbonato de litio, pueden aliviar a algunos pacientes, aunque en general
de forma leve. Se utilizan si el paciente no responde a la toxina botulinica
o bien lo hace de forma parcial.
Tratamiento quirúrgico
A pesar de todos los tratamientos comentados, existen pacientes que no
presentan mejoría. Brevemente, los pacientes con blefarospasmo
pueden mejorar con miectomía del orbicular de los ojos o neurectomía
facial. La denervación selectiva périferica de la musculatura
implicada en los casos de distonía cervical que no responde a otros
tratamientos puede ser efectiva en algunos casos. Tambien se han descrito,
recientemente, mejorías mediante técnicas quirurgicas ya
sea lesionando o de estimulando el núcleo palido, (estimulación
craneal profunda) en algunos pacientes con distonía cervical y
craneal, aunque por el momento la experiencia que se dispone es muy limitada. |