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DISFONÍA ESPASMÓDICA
¿Qué es la disfonía espasmódica?
La disfonía espasmódica se conoce también
por el nombre de disfonía espástica, o distonía de
la laringe. Se trata de un trastorno neurológico que constituye
una forma focal de distonía que afecta en este caso a los músculos
vocales de la laringe. Como en los otros casos de distonía (por
ejemplo en blefaroespasmo o distonía cervical) se caracteriza por
la presencia de movimientos involuntarios. En este caso, los músculos
de la laringe se contraen, hasta tal punto que el habla se vuelve difícil
y a menudo estrangulada y tensa. La voz puede volverse ondulante, trémula
o sofocada. Los síntomas pueden mejorar o desaparecer al bostezar,
reír, cantar o relajarse. Los síntomas de la disfonía
pueden por el contrario agravarse por ciertas ocupaciones, como por ejemplo
hablar continuamente por teléfono. La disfonía espasmódica
no es causada por el estrés, y no debería ser confundida
con otras afecciones como laringitis, afonía, dolor de garganta
o problemas psicológicos, que constituyen errores de diagnóstico
comunes.
¿Cuáles son los diferentes tipos
de distonía espasmódica?
Los médicos reconocen dos tipos. El tipo aductor
es el más común y en él, el habla provoca contracciones
excesivas, anormales e involuntarias de los músculos que mantienen
las cuerdas vocales juntas. Esto provoca un habla tensa, estrangulada
y ahogada que a menudo se inicia y acaba abruptamente resultando en un
patrón de habla roto con cortas paradas entre palabras. En el tipo
abductor, se produce una sobre contracción de los músculos
que separan las cuerdas vocales, provocando que la voz siga un patrón
más bien tajante y silbante. En algunos pacientes, las contracciones
involuntarias de los músculos provocan temblor de voz.
¿Cuál es el causante de disfonía
espasmódica?
En la mayor parte de los casos la causa es desconocida. En
ocasiones parece que el inicio de la enfermedad sea provocado por un trauma
en las cuerdas vocales. Pero independientemente de las causas, se cree
que los síntomas son una consecuencia del funcionamiento anormal
de un área del cerebro, los ganglios basales. Están situados
en la base del cerebro y su función es ayudar a la coordinación
motora en todo el cuerpo; en la distonía espasmódica, la
coordinación, habitualmente muy fina, de las cuerdas vocales se
halla perturbada, provocando el patrón anormal de voz.
¿Cómo se diagnostica la disfonía
espasmódica?
Es una enfermedad poco frecuente que a menudo se diagnostica
erróneamente como afonía por esfuerzo o agotamiento de voz.
Puesto que no existen pruebas definitivas para la enfermedad, el diagnóstico
se apoya en la presencia de los síntomas y signos clínicamente
característicos, en ausencia de otras patologías que pudieran
originar sintomatología parecida. Los pacientes deben ser evaluados
por un neurólogo que los examinará cuidadosamente en busca
de otros signos de distonía u otro desorden neurológico;
por un otorrinolaringólogo que examinará sus cuerdas vocales
y sus movimientos, y por un especialista en trastornos del habla quien
evaluará la producción y la calidad de voz. Los síntomas
de la disfonía espasmódica pueden asociarse a otros tipos
de distonía, incluyendo blefaroespasmo (parpadeo excesivo y cierre
involuntario del párpado), distonía cervical, también
llamada tortícolis espasmódica (caracterizada por movimientos
y posturas anormales de todo el cuello y cabeza), o calambre del escribiente
(fuerte y anormal contracción de la mano, brazo y hombro el escribir,
asociada con posturas anómalas). En la mayor parte de los casos,
los síntomas distónicos se localizan aislados en la región
laríngea. Ocasionalmente, pueden producirse remisiones. A pesar
que puede aparecer en cualquier momento de la vida, la disfonía
espasmódica parece iniciarse más frecuentemente entre los
40 y los 50 años de edad. Parece ser ligeramente más común
en personas de sexo femenino y se sospecha que existe un factor genético
puesto que en algunos casos otros miembros de la familia presentan síntomas
distónicos en otras partes del cuerpo.
¿Cuáles son los métodos actuales
de tratamiento?
Puesto que las causas últimas de la disfonía
son aún desconocidas, no existe curación para esta enfermedad.
Ciertas terapias físicas (reeducación del habla, terapia
de relajación) mejoran los síntomas pero no representan
un beneficio a largo plazo para la mayoría de las personas. A pesar
de ello, la terapia de reeducación del habla puede desempeñar
un papel importante en el alivio de alguno de los síntomas. La
medicación no puede proporcionar una mejora de los síntomas
más que reducida. En estudios realizados sobre pacientes a los
que se había sometido a cirugía (seccionando el nervio laríngeo
recurrente) se mostró que a los tres años, un 64% no había
mejorado y que el 48% de los pacientes estaba peor que antes de la operación.
Inyecciones de toxina botulínica
Se ha comprobado que las inyecciones locales de toxina botulínica
en los músculos que movilizan las cuerdas vocales son el método
más efectivo para el tratamiento de la disfonía espasmódica
aductora.La toxina botulínica es producida por la bacteria Clostridium
botulinum. Su eficacia es debido a que debilita el músculo lo suficiente
para reducir el espasmo pero no tanto como para provocar una parálisis.
Su modo de acción consiste en el bloqueo de la transmisión
a nivel de la unión neuromuscular. Cuando se diluye y se inyecta
en las cuerdas bucales en muy pequeñas cantidades, puede proporcionar
una mejora significativa de la disfonía así como de la calidad
vocal. El efecto de la toxina dura unos 3 o 4 meses de media, transcurridos
los cuales es necesaria una nueva inyección. Los efectos secundarios
más habituales son la disfagia o dificultad en la deglución
y voz jadeante, pero suelen desaparecer entre 6 y 12 días después
de la inyección. La toxina puede ser efectiva en todas las formas
de la enfermedad y debe de ser administrada por un médico con en
entrenamiento especial en anatomía y fisiología de la laringe,
así como en la administración de este producto. Sobre la
base de la información actual, este es el método de elección
para el tratamiento de la disfonía espasmódica.
¿Puede ser genética la disfonía
espasmódica?
En un estudio, encontraron antecedentes familiares de disfonía
en un 20% de pacientes con disfonía espasmódica. Algunos
de estos familiares tenían síntomas de distonía en
la laringe, y a otros les afectaba otras partes del cuerpo. La enfermedad
se declaró en una edad más precoz en aquellos enfermos con
antecedentes familiares. El marcador para el gen causante de distonía
en algunos de los casos familiares ha sido localizado en el cromosoma
9.
Terapias de apoyo
El apoyo familiar y de los amigos es importante. Miles de personas
están sufriendo los mismos síntomas. ALDEC (Asociació
de Lluita contra la distonía A Catalunya), así lo entiende
y promociona el compartir experiencias, y las reuniones de los grupos
de apoyo que dan confianza a los enfermos y sus familiares. Además,
en estas reuniones se presentan también los últimos avances
médicos.
Editado por la distonía Medical Research Foundation,
One East Wacker Dr, suite 2430, Chicago IL 60601 0905 Preparado
por Trevor Bass & Mark F. Gordon, M.D., Dep. Of Neurology, Long Island
Jewish Med. Center, New Hyde Park NY . Revisado por Mahlon R. Delong M.D.,
Director científico de la DMRF. Traducido al castellano por Roger
Eritja.
Supervisado por la Doctora Maria José Martí, del Hospital
Clínic de Barcelona. |