Pruebas diagnósticas serológicas para  H pylori, ¿Cuáles?

Los metanálisis sobre pruebas de laboratorio continúan siendo una "rara avis", por tanto es particularmente agradable hallar uno que aporte una relevancia considerable que aumente el conocimiento de la importancia de la infección por Helicobacter pylori en la úlcera péptica y en otras enfermedades. Les Irwing y colaboradores de Sydney[1] buscaron en la literatura todos los artículos y resúmenes que analizaban la sensibilidad y especificidad de las pruebas de laboratorio de la bacteria pero no incluían pruebas sanguíneas rápidas.

Hallazgos 

Encontraron 11 artículos y 10 resúmenes que comunicaban 12 pruebas distintas - 11 de la cuales eran pruebas ELISA y 1 aglutinación en látex. La mayoría fueron realizadas en sujetos europeos utilizando predominantemente cultivos como método de referencia (con histología y prueba de ureasa). 

La calidad de los estudios fue heterogénea. Por ejemplo, sólo 8 de los 21 excluían pacientes tratados recientemente con antibióticos  (los cuales pueden afectar los cultivos pero no las pruebas serológicas porque los anticuerpos permanecen elevados en sangre por los menos seis meses), y sólo tres declaraban específicamente que el estudio fue realizado adecuadamente de forma ciega. Ocho estudios de 20 contenían errores aritméticos y únicamente cuatro incluían los resultados individualizados para cada paciente. 

Resultados 

No se encontraron diferencias en la exactitud entre los diferentes métodos. La media de la sensibilidad fue del 85%, y la especificidad global fue del 79 %. 

¿Qué significado tienen los resultados? 

Si enviamos una muestra de sangre al laboratorio para detectar anticuerpos de Helicobacter pylori, no nos debe preocupar que prueba se utiliza para detectarlos. Pueden haber muchas circunstancias en patología en las que este pueda ser el caso. 
 

Si conocemos la prevalencia de infección por Helicobacter en nuestra población podemos estimar cuál es el valor predictivo positivo o negativo a partir de la tabla. 


Valor predictivo con una prueba con una sensibilidad  de 85% y especificidad de 79% 
Prevalencia de enfermedad(%) Probabilidad de enfermedad con resultado positivo (%) Probabilidad de enfermedad con resultado negativo (%)
10 31 2
50 80 16
90 97 63


A partir de esta sensibilidad y especificididad podemos calcular el cociente de probabilidad  (CP) para una prueba positiva o negativa (Bandolier 28). 


El CP para una prueba positiva es de 4 y para una negativa es de 0,2. Estos puntos están marcados en el normograma.  En consecuencia, para los hallazgos clínicos realizados en un paciente para una probabilidad pre-examen determinada puede ser convertida en una probabilidad post-examen para una enfermedad en base a los resultados de una prueba.

Si la prueba es positiva marcamos una línea desde la probabilidad pre-examen hasta la X marcada en 4 del CP y después seguimos hasta encontrar el valor correspondiente de la probabilidad post-examen. Si es negativa marcamos la línea que va desde la probabilidad pre-test hasta la X marcada como 0,2. 

Por supuesto que lo que falta aquí es una guía sobre los hallazgos clínicos y diagnósticos que nos pueda ayudar. Hasta que no tengamos esta guía, será la habilidad clínica y la experiencia las que se encargarán de darnos la evidencia, o suministrarnos la mejor evidencia disponible. Al ver el normograma podemos darnos  cuenta claramente que es  tan  importante conocer  la determinación de la probabilidad pre-examen de una enfermedad como el resultado de la prueba en la determinación de la probabilidad post-examen.

Referencia:

  1. 1.CT Loy, LM Irwig, PH Katelaris, NJ Talley. Do commercial serological kits for Helicobacter pylori infection differ in accuracy? A meta-analysis. American Journal of Gastroenterology 1996 91: 1138-44. 
Traducido del url original por Ferran Cordón Granados. Médico de familia. Girona.