La claudicación intermitente
- dolor, tirantez y debilidad al caminar que se intensifica hasta que es
imposible caminar, pero desaparece al pararse y descansar - se estima que
afecta al 2% de la población mayor de 65 años. ¿El
ejercicio ayuda?. Una revisión sistemática de estudios aleatorizados
[1] sugiere que sí.
Revisión
La revisión utiliza un excelente sistema
de búsqueda, que incluye una base de datos holandesa por especialidades
de estudios de terapia física no registrados en MEDLINE. Diez ensayos
aleatorizados investigaban el efecto de del ejercicio en la distancia recorrida
caminando por los pacientes con claudicación intermitente debida
a enfermedad vascular periférica de los miembros inferiores.
Cinco tenían un grupo control no tratado. Y en los otros estudios,
los otros grupos experimentales recibieron una intervención diferente
com, por ejemplo, cirugía. Nueve de los diez estudios tenían
un grupo que realizaba ejercicios caminando.
Los programas de ejercicios variaban en
intensidad, duración y contenido, pero todos se realizaron en una
institución. La distancia máxima recorrida sin dolor o el
tiempo caminando en una cinta móvil se usaron como variables de
resultado. Pero como las características de las cintas móviles
eran todas distintas, los porcentajes de cambio eran la mejor forma de
comparar los estudios de manera estandarizada y no fue posible obtener
NNTs.
Resultados
Los diez estudios demostraron inequívocamente
que la participación en un programa de ejercicios estandarizado
mejoraba la distancia máxima recorrida sin dolor o el tiempo caminando
en una cinta móvil de los pacientes con CI. En los cinco estudios
con grupo control no tratado, el gráfico de
L'Abbé mostraba que los porcentajes
de cambio en la cinta (tiempo, distancia, pendiente y velocidad) eran todos
distintos. |