Tras la menopausia, las mujeres pueden utilizar la terapia hormonal
sustitutiva para combatir los síntomas climatéricos como los sofocos,
los cambios de humor y la disminución de la líbido. Los tratamientos
que contienen estrógenos pueden ser apropiados, sobre todo en mujeres
jóvenes, ya que producen con regularidad un sangrado vaginal. Las mujeres
mayores que comienzan la terapia hormonal sustitutiva y que no pueden ser
expuestas a la acción de los estrógenos durante muchos años, probablemente
encuentren inapropiado el sangrado vaginal y la hinchazón en el pecho
que acompañan a la terapia estrogénica. Los datos sobre nuevas versiones
de la terapia hormonal sustitutiva aún no están sobre la mesa de Bandolera,
aunque hay una revisión sistemática sobre la tibolona, un esteroide con
efectos mixtos sobre los tejidos [1] y con el cual el sangrado vaginal
es raro. No se han realizado estudios sobre los efectos a largo plazo de
la tibolona en el porcentaje de fracturas que se producen, pero las medidas
de la densidad mineral ósea muestran un incremento de la misma magnitud
de la producida con el alendronato.
Revisión
La revisión buscó todos los estudios clínicos
que estudiaron los efectos de la tibolona en los síntomas del climaterio,
huesos, pecho, endometrio, metabolismo y vagina, así como coadyuvante
de la terapia en endometriosis utilizando varias estrategias.
Resultados
Cuatro estudios randomizados y uno no randomizado examinaron la densidad
mineral ósea en la espina lumbar. La figura muestra los porcentajes de
cambio producidos con la dosis usual de 2.5 mg diarios y con placebo o
controles no tratados tras dos años de seguimiento. Estos y otros estudios
también mostraron un incremento en la densidad mineral de los huesos en
otros sitios como las falanges y la cadera. |