Mejor prescripción: Mejor práctica clínica

 
Explorando los beneficios de la incorporación de un farmacéutico en Atención Primaria en el Northgate Medical Centre, Walsall 

¿Por qué se puso en marcha la iniciativa?

En los primeros estadíos del desarrollo de los fundholding en Northgate quedó claro que un importante indicador de éxito sería ver la evolución de la prescripción de los médicos. ¿Podrían los médicos gestionar este aspecto de su práctica con efectividad?.  Los retos giraban sobre la forma en que aquéllos obtenían y utilizaban los consejos y la información sobre medicamentos. 

La elaboración de un formulario se revelaría como una decisión clave. Los problemas se planteaban en relación a la falta de tiempo, la escasa bibliografía disponible en Atención Primaria y sobre la preparación, ya que los médicos generales no fueron formados en aspectos tales como la elaboración de estrategias de prescripción y de formularios. Era de sentido común contratar un farmacéutico. Las oportunidades brindadas con la puesta en marcha de los fundholding lo hicieron posible. El equipo de Northgate, con cinco médicos generales decidió hacer algo para lograrlo.

Haciéndolo posible

Uno de los socios, el Dr Denys Wells, se acercó al Good Hope Hospital en Sutton Coldfield para que uno de sus farmacéuticos trabajara apoyando a la práctica clínica. La respuesta inicial fue de una ayuda a tiempo parcial para elaborar un formulario. Así se tuvo la sensación de que un farmacéutico clínico tenía más que ofrecer que una aportación limitada a elaborar y mantener el formulario. Las discusiones iniciales que animaron esta idea nos llevaron a reflexionar sobre qué papel podría jugar un farmacéutico clínico. Se requeriría claridad en los objetivos para lograr una prescripción más racional y efectiva. Los médicos acordaron que los criterios más importantes debían asegurar que los medicamentos recomendados fueran:
  • Seguros
  • Efectivos: utilizando medicamentos respaldados por una evidencia adecuada
  • Disponibles
  • Aceptables para los pacientes (con pocos efectos adversos)
  • El coste era un factor importante por lo que se tendría en cuenta antes de determinar su inclusión

El papel del farmacéutico clínico

Las discusiones sobre objetivos globales conformaron la base del plan de trabajo. Este describió cuatro roles distintos para el farmacéutico clínico, por ejemplo:
Administrativo: Centrado en la creación y mantenimiento del formulario. Otras tareas incluirían la monitorización de la prescripción repetitiva y el mantenimiento al día de los registros sobre medicación. Además sería posible una mejor utilización de los datos del PACT, con su análisis y discusión.
  1. Clínico: Ayudar en la mejora de la calidad de la atención que reciben los pacientes. En este apartado, las tareas incluirían la provisión de información sobre fármacos a los médicos generales y el consejo a los pacientes. También incluiría la monitorización de la terapia farmacológica y las reacciones adversas. Además debería quedar tiempo para una atención directa a los pacientes ¡un taller sobre anticoagulantes y migraña podría ahorrar tiempo a los médicos!
  2. Interniveles: Mejorar la coordinación con los facultativos del segundo nivel asistencial. El objetivo sería asegurar la continuidad de la atención y de los tratamientos de los pacientes tras el recibir el alta.
  3. Investigación: Ayudar a mejorar la calidad de la prescripción a largo plazo, por ejemplo, mediante su reclutamiento para estudios de investigación y auditorias clínicas.
Ahora los médicos sabían qué querían conseguir; el próximo paso fue ver si podían encontrar a la persona idónea para el puesto. Hubo pocas dudas acerca de que el nuevo puesto tenía un perfil que suponía un reto y requería a alguien que tuviera:
  • Experiencia en atención primaria y especializada y quizá en farmacia comunitaria. 
  • Conocimiento de los productos farmacéuticos y de las fuentes de información y su efectividad. 
  • Autoridad para hacer frente a los médicos más veteranos y persuadirlos para el cambio. 
  • Aptitudes docentes para ayudar a los médicos a ser mejores prescriptores. 
  • Accesibilidad al equipo y adaptación a la práctica local. 
  • Las pesquisas identificaron a Marion Bradley, quien entonces trabajaba en el Servicio de Farmacia del Good Hope Hospital. Ella comenzó a trabajar con los médicos en 1994. 


    ¿Qué se ha conseguido?

    La primera tarea, la elaboración de un formulario llevó unos tres meses. Los datos del PACT y otra información sobre medicamentos efectivos sirvió de base para su realización. El propósito no fue tejer un estrecho corsé para los socios, sino proporcionar un marco de trabajo para mejorar la prescripción. Los criterios demostraron ser útiles en la evaluación de su contenido. Mientras algunos medicamentos de los más prescritos se incluyeron inicialmente otros menos frecuentes fueron excluidos. Ahora el formulario está bien considerado y se utiliza. Se mantiene al día y se ha está mostrando como una importante herramienta para promocionar la práctica clínica basada en la evidencia. El puesto tiene visos de tener éxito, siendo el farmacéutico clínico un respetado miembro del equipo. 

    La atención farmacéutica a los pacientes ha mejorado y se está evitando esta tarea tanto a los socios como a los médicos de plantilla. Por ejemplo, el farmacéutico clínico más que los médicos generales, es ahora quien lleva a cabo los talleres sobre anticoagulantes y migraña. Mucho de su tiempo se invierte respondiendo cuestiones de los pacientes sobre sus medicamentos. El servicio ha sido especialmente bien recibido por los pacientes, comentarios de agradecimiento de éstos y sus cuidadores incluyen frases como “Estoy muy agradecido por la rapidez y la amabilidad de la atención que ahora recibo” y “Puedo llamar a Marian si estoy preocupada con mamá”

    El farmacéutico clínico también gestiona la prescripción repetitiva. Una reciente iniciativa, junto con farmacéuticos comunitarios, para cambiar a inhaladores de salbutamol sin CFC ha sido un éxito, como consecuencia de una buena relación de trabajo a nivel local. También se han tomado medidas para asegurar una gestión de la prescripción más efectiva en las residencias de ancianos de la zona, habiéndose logrado cambios importantes. El farmacéutico clínico proporciona un formidable contacto con los representantes de la industria farmacéutica. Debido a otras presiones, no ha sido posible dedicar mucho tiempo a la vertiente investigadora, aunque se han realizado diversas contribuciones a varios estudios de investigación, relacionados con el uso de estatinas y la endoscopia. 
     

    Un lamento es que el médico no estableció desde el principio los indicadores a partir de los cuales monitorizar y medir las mejoras en la calidad de la prescripción que se podían conseguir. Han tenido que utilizar complejos cálculos sobre el coste para ver el efecto global. Esto les da ánimos aunque existe el peligro de que se vea su trabajo como algo que sirve sólo para ahorrar. En los últimos cuatro años el coste de la prescripción ha sido un 20% inferior al de otros equipos y a la media nacional (Figura 1). El coste de la prescripción ha crecido menos de un 6% anual, en comparación con el 9% que ha crecido tanto la media local como la nacional. 
     

     

     
     

    Consejos para tener éxito
  • Define cómo se va a medir el progreso y el éxito. No podrás hacerlo de forma retrospectiva.
  • Busca a la persona adecuada. Asegúrate de que sabes qué es lo que esperas de ella.
  • Reconoce el mérito que tiene el trabajo de un equipo disciplinar. Aprende a compartir objetivos para compartir habilidades.
  • Valora el tiempo. Asegurarse de que el tiempo de cada médico es utilizado de la forma más efectiva es un paso importante para afianzar la calidad asistencial.
  • No esperes el éxito de la noche a la mañana. Establecer nuevos roles y relaciones lleva su tiempo.
  • Los próximos pasos

     
    La iniciativa ha probado el valor de una consultoría sobre la prescripción fiable y situada a pie de trabajo. Se puede conseguir una prescripción más efectiva y una mejor gestión de los recursos. Pero el fin de los fundholding marcó el fin de este esquema. Desde entonces, la mayoría de los farmacéuticos clínicos han pasado a ser consultores farmacéuticos de los PCG. Marian Bradley trata ahora de combinar su rol clínico (trabajando con tres médicos) con el propio de un PCG. Sin embargo, sus muchas demandas no permiten prestarles la misma atención que antaño. La lección de esta iniciativa sugiere que este tipo de apoyo será importante a nivel de médico tanto como a nivel de PCGs. 

    Pero hay preguntas que no tienen respuesta: 

    ¿Cuál es la forma práctica de financiar estos puestos? 

    ¿Cómo pueden gestionar los equipos de Atención Primaria a nivel local sus recursos para asegurar un nivel de gasto farmacéutico óptimo y efectivo en su práctica diaria? 

    ¿Debe realizarse la elección entre las tareas administrativa y clínicas? ¿Cuales son más ventajosas? 

    ¿Existen suficientes farmacéuticos disponibles con la experiencia y las habilidades requeridas para satisfacer las necesidades? 

    Para más información contactar con

    Dr Denys Wells o Marion BradleyAnchor Meadow Health CentreAldridge By-pass, AldridgeWalsall WS9 8QD Teléfono 01922 450900 Fax 01922 450910Email BradleyM@gp.walsall-ha.wmids.nhs.uk
    El siguiente material está disponible: 
    Note about the practice pharmacist role Articles and papers about the practice-pharmacist post 

    ImpAct bottom line

    Tómate tu tiempo para planificar qué quieres hacer, elige la gente adecuada y hazlo.

    Traducido por Carlos Fernández Oropesa url original http://www.jr2.ox.ac.uk/bandolier/ImpAct/imp10/i10-3.html