|
|
|
La evaluación pre-quirúrgica debe realizarse en todas aquellas personas en las que las crisis no se controlan adecuadamente con la medicación. En general, para que merezca la pena operarse se deben de sufrir crisis relativamente frecuentes (varias al mes) aunque también hay que valorar la severidad de las mismas. Una convulsión cada 1-2 meses puede, por ejemplo, ser suficiente motivo para buscar una solución quirúrgica. En general, el niño o adulto candidato a cirugía debe de haber sido tratado correctamente y sin éxito durante al menos 1-2 años.
1.- Registro prolongado vídeo-EEG (electroencefalográfico): El registro vídeo-EEG consiste en la filmación continua en vídeo de la persona afecta para poder captar las crisis que tenga y simultáneamente registrar la actividad eléctrica cerebral mediante el electroencefalograma (EEG) continuo. Esta es una técnica muy sofisticada ya que precisa de la computerización del EEG y de un circuito cerrado de vídeo. Para poder realizarla hay que ingresar en el hospital durante unos días (habitualmente entre cinco y siete) durante los que, bajo control médico, se reduce la medicación antiepiléptica para obtener un número adecuado de crisis.
El vídeo-EEG es imprescindible
en todos los pacientes candidatos a cirugía, incluso en aquellos
en los que el origen de las crisis parece evidente como son los pacientes
con una lesión en la Resonancia Magnética. Siempre es necesario
confirmar que el foco está cercano a la lesión, dado que
a veces las crisis provienen de otras regiones lejos de la lesión.
| El registro vídeo-EEG es la prueba más importante en la evaluación quirúrgica, ya que permite localizar el foco epiléptico |
Localización de la región epileptógena por medio
del análisis digital del EEG.
|
El registro vídeo-EEG
no solo está indicado en la investigación pre-quirúrgica
sino que también es útil en aquellas personas en los que
el médico encuentra una importante dificultad diagnóstica.
Por ejemplo, el registro de las crisis permite definir si el paciente tiene
crisis epilépticas u otro tipo de trastornos no epilépticos
como son las crisis psicológicas, ciertas formas de movimientos
anormales, pérdidas de conciencia por hipotensiones o fallos en
el ritmo cardíaco, etc.
Paciente monitorizado
![]() |
Este EEG durante un registro simultáneo con vídeo muestra el inicio de un crisis epiléptica en el lóbulo temporal izquierdo | ![]() |
2. - Resonancia Magnética Cerebral (RM): Es una técnica imprescindible en la evaluación del paciente que no se controla con medicaciones y su capacidad para mostrar lesiones es muy superior al TAC (scanner) cerebral. Por ello, hoy día la RM es imprescindible para evaluar a una persona con epilepsia no controlada. Las lesiones que se encuentran con más frecuencia en la RM de las personas con epilepsias focales no controladas son los tumores cerebrales benignos, las malformaciones o las cicatrices. Muchas de estas lesiones no se pueden ver en un escáner.
La Resonancia Magnética debe de estar "hecha a medida" para el caso particular de cada uno. Una Resonancia "estándar" no es, con frecuencia, suficiente para descubrir las pequeñas lesiones epilépticas
Resonancia magnética de un paciente con crisis temporales. Vemos la pequeña lesión en la región más profunda del lóbulo temporal izquierdo 3. - Pruebas de imagen funcional:
* SPECT cerebral: Esta prueba mide el flujo sanguíneo cerebral. Para realizarla se inyecta en el brazo una sustancia con muy poca radiactividad que cuando llega al cerebro nos indica como se distribuye la sangre. El SPECT nos da una foto del flujo sanguíneo del cerebro en un momento determinado. Si se hace la inyección del marcador radioactivo durante una crisis se ve que el foco epiléptico se "ilumina" y, por tanto, nos permite localizarlo.
La imagen de la izquierda fue obtenida en un paciente asintomático. La de la derecha, en el mismo paciente durante una crisis. La región señalada muestra el foco epiléptico
* PET cerebral: al igual que el SPECT nos da una foto del cerebro pero midiendo como se distribuye la glucosa en el mismo. En las personas con epilepsia focal el foco suele metabolizar poca glucosa y esto se traduce en un área más oscura en la foto del PET.
El SPECT y el PET pueden ayudar a confirmar la localización del foco epiléptico, pero no son pruebas necesarias en todos los casos 4. - Estudio neuropsicológico: permite valorar el nivel cognitivo (inteligencia, memoria, lenguaje) o de desarrollo en el niño pequeño. Los déficits neuropsicológicos ayudan a definir donde está el foco epiléptico y a valorar el riesgo que la cirugía pueda tener sobre ciertas funciones muy importantes (capacidad de hablar, entender y memorizar).
5. - Técnicas invasivas para la localización del foco epiléptico: En aquellas personas en las que el foco epileptógeno no ha sido localizado con los registros electroencefalográficos con electrodos de superficie se precisa una evaluación invasiva. Esta puede realizarse mediante la colocación de mantas de electrodos sobre la superficie cerebral - electrodos subdurales- o mediante la implantación de electrodos por estereotaxia en ciertas áreas del cerebro - electrodos profundos.
La colocación de los electrodos exige la realización de dos actos quirúrgicos: uno en el que se implantan los electrodos y otro en el que se extraen los mismos y se realiza la cirugía propiamente dicha. Tras la implantación se hace un registro prolongado (durante varios días) de la actividad eléctrica mediante un vídeo-EEG.
Dr. Santiago Arroyo
Neurólogo
Tfno: 93 211 8991
Tfno desde fuera de España: + 34 93 211 8991